jue, 24 ene 2008 - Montag
No asustarse. No es que después del artículo de El Abuelo sobre Supervivientes me haya dado por escribir sobre televisión, y, teniendo en cuenta mi afición por lo pretérito, me haya entrado la nostalgia de aquel El precio justo de Joaquín Prat.

El título de la entrada viene porque el libro de hoy se titula Cuentos para jugar (Alfaguara, 2002), una recopilación de veinte relatos de Gianni Rodari que tienen la particularidad de presentar tres finales diferentes para que cada lector se quede con el que más le guste.
Algunos ya conoceréis el libro porque es un clásico en las aulas, pero en este caso la novedad viene no de la obra en sí, sino del ángulo desde el que pretendo contemplarla. Este libro se suele utilizar en los colegios de Primaria, y de hecho está publicado en una colección para niños a partir de 10 años, aunque el disfrute está asegurado para cualquier adulto con ganas de jugar con las palabras. De hecho, si alguien tiene dudas sobre este repentino elogio de la inocencia infantil, cita bíblica al canto: "En verdad os digo: si no os convertís y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos." (Mateo 18, 4).
Además de recomendar este libro para todos aquellos que tengáis hijos, sobrinos, primos, ahijados, hermanitos o alumnos de esas edades, os sugiero a quienes no lo conozcáis que leáis al menos un cuentecillo para que os hagáis una idea de lo divertido que resulta el juego de "los finales alternativos". (Pincha el enlace, anda, no seas perezoso: Cuentos para jugar).
