mar, 05 feb 2008 - Paranoid
Como diría el presidente de las Nuevas Generaciones del PP, la Sala de Exposiciones Alcalá 31 era el sábado un hervidero de modernos. Aunque quizás él emplease otra palabra, algo así como un nido o un rebaño de modernos. Ego de Pasarela Cibeles daba sus últimos coletazos y mostraba prendas de saldo, rebajas de diseñadores jóvenes, tras una semana de desfiles, presentaciones y oportunidades bien o mal aprovechadas, que ofrecían la oportunidad de adquirir calidad a precios más que interesantes.
Al fondo del espacio, el catafalco desde el que durante varios días habían partido los modelos lucía un aspecto diferente e inusual, repleto de amplificadores, cables e instrumentos. De él iba a escapar el hilo musical de la tarde con Jet Lag primero, rompiendo el hielo, y con Nacho Vegas y Christina Rosenvinge después, con la secreta misión de volverlo a formar.
El gijonés y la madrileña, aún en plena gira de su disco en común, Verano Fatal, comenzaron su recital a las ocho de la tarde, después de 40 minutos de rock ligero y optimismo desde las tablas de Jet Lag. Su repertorio, nueve canciones entre las que navegaron momentos puramente Nacho Vegas, temas compuestos entre los dos y alguna composición de la marca Rosenvinge.
La personalidad de ambos artistas, o la manera de enfrentarse al ?hecho público?, es un aspecto que les ha perseguido durante todos estos conciertos. La empatía que transmiten es algo así como nula y sus discursos a los presentes, limitados a presentar a la banda, ininteligibles. Dicho esto, su tiempo sobre el escenario no fue ni mucho menos una hora perdida. El primer significado de esto es: la generosidad musical, sus regalos en forma de canciones, cuentan con un peso específico tan destacado como para salvar la situación. Con la inestimable ayuda, en este caso, de un entorno especial que hacía más interesante la cita. ?¿Y tú qué haces, compras ropa o escuchas a Nacho Vegas en directo??.
Puntos álgidos hubo en la presentación, el nudo y el desenlace (el relato académicamente perfecto). Ayer Te Vi, uno de los temas destacados del álbum compartido, dio el pistoletazo de salida a lo que luego se convertiría en una cadena de nueve temas ensombrecidos por la tediosa acústica de la sala. Un poco más tarde, hacia la mitad del concierto, El Hombre Que Casi Conoció a Michi Panero llegó para contentar a las masas, muchedumbre compuesta por unas 150 personas de la que nunca sabremos el porcentaje de seguidores y el de meros compradores.La canción, publicada dentro del LP Desaparezca Aquí, se ha convertido ya en un clásico, un himno para el público acérrimo del asturiano que encuentra en él melodía y significado, ritmo y literatura al más puro estilo Vegas. Para cerrar la actuación, Verano Fatal, el single, una mezcla de intensidad y desgana (dicho esto como si de una virtud se tratase) que no sufrió en demasía el carácter acústico del momento. Tres de tres, tres conciertos de Nacho Vegas en mi vida y ni uno en condiciones. Y con de esta última afirmación acabo de dejar clara una de mis preferencias, el enchufe por encima de todo.
Aún así, más allá de debilidades personales o manías subjetivas, si se presenta la ocasión y un cuarto se muestra frente a mi, no desaprovecharé la oportunidad. Nacho Vegas es uno de esos artistas que atrae mientras se salta todas las leyes de la atención humana. Cientos de sociólogos y filósofos han explicado y plasmado en rimbombantes ensayos los más íntimos procesos que nos llevan a miran semiobnubilados, sin pestañear, a absorber cada detalle como si en realidad nos alimentara. Todo para que siglos después, cientos de sujetos después, miles de espectadores después, aparezca un tipo como el asturiano que, a fuerza de llevar la contraria a millones de conclusiones, sea capaz de fascinar con la mirada pegada al suelo (y protegida, por si acaso, con unas Ray-Ban).

Éste hombre fuma mucho, ¿no?
Escrito por El Abuelo el mar, 05 feb 2008
Desde el día de mi primera comunión que lo tengo claro; Dios fuma.
Escrito por Ex-Kowalinsky el mar, 05 feb 2008
Desde la primera comunión que lo vengo pensando; Dios fuma.
Escrito por Ex-Kowalinsky el mar, 05 feb 2008