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jue, 07 feb 2008 - Montag

Que no se asuste nadie por el título del artículo. Es un tecnicismo, pero en cuanto lo explique un poco se comprenderá por qué me parece una idea tan importante para opinar sobre El niño con el pijama de rayas de John Boyne, uno de los libros más vendidos últimamente.

"Focalización" es un término utilizado en Narratología que designa la perspectiva que se elige para transmitir la historia, dicho de un modo más sencillo, los "ojos" desde los que se cuenta el relato. La originalidad de este libro es que la historia ?la funesta y tan conocida historia del campo de concentración nazi de Auschwitz? se cuenta desde la perspectiva de un niño de 9 años llamado Bruno, hijo del comandante del campo.

El niño es también la voz narrativa del relato, lo que lleva al autor a tomarse ciertas libertades como llamar al Führer "el Furias" o referirse al campo como "Auchviz", imitando el lenguaje infantil. Independientemente de si gustan más o menos este tipo de procedimientos la realidad es que si se pretende mantener la perspectiva elegida resultan muy cómodos, aunque su resultado me temo que depende mucho de la tolerancia del lector y de su sentido del humor.

En muchos pasajes de esta novela corta ocurre que la visión inocente del niño choca contra la brutalidad de la situación que contempla, pero esta colisión siempre se resuelve del mismo modo: el niño opta por la ignorancia, la ingenuidad y una fe ciega en la figura de su padre (llamado "Padre").

En mi opinión, esta representación de la mente infantil es muy pesimista respecto a sus capacidades intelectuales, porque en muy escasos momentos refleja dudas o sospechas, aunque resulta muy eficaz a la hora de reflejar el tema ya conocido de una forma más o menos sorprendente hasta llevarlo a un final que, al menos para mí, ya resultaba previsible desde cuatro o cinco capítulos antes de que se produjera.

A pesar de todo, puede ser una novela que guste y que interese (e incluso apasione, como parece que ocurre con algunas personas que la leen) a todos los que busquen una historia sobre el Holocausto con pinceladas amables y atmósfera de cuento en lugar de la habitual perspectiva documental en blanco y negro.

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Mira lo que han dicho los que llegaron antes que tú:

  1. Si te has quedado con ganas de más historias de campos de concentración contadas a través de los ojos de un niño, apunta: "Sin destino", de Imre Kertész. Premio Nobel además, oiga.

    Escrito por conway el jue, 07 feb 2008

  2. El otro día oí en la radio (vaya usté a saber la emisora y por boca de quién) que era un libro infantil... A mi me extraña, pero según el señor (profesional del sector de la lectura), su hijo de 14 años lo había leído y decía que era muy infantil...

    Escrito por La Mujer Tirita el mar, 12 feb 2008

  3. La leí en una noche de insomnio, de una sentada. Yo diría que la nota distintiva del relato es la predecibilidad. Tiene algún golpe, pero también abusa de ciertos recursos demasiado manidos.
    No acabo de verla, la verdad.

    Escrito por Hans el vie, 04 abr 2008

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