dom, 17 feb 2008 - El dinosaurio
Para empezar tenéis que hacer una pregunta en voz alta, una pregunta sobre un problema que os inquiete y que no tenga una respuesta clara. Una pregunta como: ¿Debo escribir todas las semanas sobre libros en Mandarina?
A continuación debéis dirigiros a la librería. Es necesario que confiéis, que creáis verdaderamente en que la respuesta a esa pregunta está escondida entre los libros que se encuentran allí. Dejad que vuestros dedos se paseen sobre los lomos de los libros hasta que notéis un tirón, un hilo invisible que os avisa de que habéis llegado al libro indicado. Coged ese libro, por ejemplo, Literati, de Barry McCrea, y abridlo al azar. Leed entonces un párrafo cualquiera hasta que sintáis que debéis deteneros:
?Me eché hacia atrás para no caer hacia adelante como la última vez, tomé el libro que me pusieron en las manos y seguí lanzando aquellas palabras hipnóticas al aire vibrante.?
Y allí está la respuesta que buscabais.
Lo que acabo de describir recibe el nombre de ?sortes? (suerte en latín) y es un procedimiento de adivinación tan viejo como la misma literatura y que sirve de soporte a Barry McCrea para crear en Literati una novela sobre el cambio vital, las adicciones y el lado oscuro de los libros.
El protagonista de la historia, Neill es un joven recién llegado a la Universidad de Dublín que lucha por adaptarse a una nueva vida y encajar la homosexualidad que vive en secreto desde su adolescencia. La normalidad de esta primera parte del libro, centrada en la amistad, las fiestas y borracheras universitarias y los encuentros sexuales esporádicos se rompe cuando Neill conoce a Sarah y a John y entra en el mundo de las sortes y los sincronismos literarios. A partir de ese momento las sortes y los libros se convertirán en una obsesión para Neill, en un modo de guiar su vida que le obligará a abandonarlo todo y a recorrer Dublín y Paris tras Sarah y John, y que, poco a poco, le irá apartando de la realidad hasta transformarlo en un adicto.
Literati es un libro sugerente y original. Las descripciones de Dublín y Paris son tan precisas que nos hacen sentirnos verdaderamente en esas ciudades mientras leemos. Sin embargo, en ocasiones da la sensación de que está incompleto y de que promete más de lo que finalmente da. A esto hay que añadir la pésima traducción del libro, empezando por su título, Literati, que es un juego (algo así como el Scrabble), que no tiene ninguna relación ni con el contenido de la novela ni con el título en inglés (The first verse).
A pesar de todo Literati es un libro muy recomendable, especialmente para todos aquellos que no esperáis que os den todas las respuestas, sino que preferís que os formulen nuevas preguntas.
