Si hubiera que buscar una frase, simple, corta y directa con que definir Eli Stone para alguien que aún no la conozca, creo que sería bien sencillo: Ally McBeal en masculino. Y punto pelota.
Eli Stone cuenta la historia de un abogado de éxito al que diagnostican un aneurisma cerebral y comienza a tener alucinaciones de todo tipo. De la noche a la mañana comienza a encontrarse con George Michael cantando en el salón de su casa, el Himalaya en su terraza, una batalla campal en su despacho... Hechos que influyen, obviamente, en su rutina diaria.
Hasta aquí todo sería, dentro de la enfermedad, normal, si no fuera porque las alucinaciones que sufre siempre tienen que ver con los casos en los que actúa de abogado. De una manera u otra, explorando en su pasado -su padre ya sufrío la misma enfermedad- comienza establecer vínculos con el futuro que harán que empiece a plantearse su modo de vida, acercándose paulatínamente a los más débiles.
Su status quo, como miembro de un importante bufete, con un gran prestigio y un fabuloso futuro se tambalea. Ve caer sus totems de poder y reconocimiento público para centrarse en cosas mucho más mundanas.

Bajo esta sinopsis, bastante resumida, se esconde una serie divertida, emotiva, dinámica y cuyos cuarenta y dos minutos de duración transcurren sin que en ningún momento sientas que se frena, que se hace lenta. No. A medida que van evolucionando los capítulos gana en matices, entrelazando las historias de cada episodio con otras de mayor embergadura: la asunción por parte de Eli de su enfermedad y cómo influye a su alrededor: en su pareja, en su trabajo, en su vida diaria.
Quizás lo que más falla, en mi opinión, es lo forzadas que parecen a veces las situaciones en que tienen lugar las alucinaciones. Se intenta hacer de ellas momentos hilarantes para el espectador, pero lo que se consigue es que resulten poco creíbles y termine extrañando cómo el protagonista logra salir relativamente indemne de ellas.
No obstante Eli Stone es una serie recomendable cien por cien, que merece la pena ver, y que sobre todo, va a entretener. Mucho.
