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Música

dom, 16 mar 2008 - Urzainqui

En breves fechas nos llegará la nueva aventura de Tindersticks llamada “The hungry saw” (Beggars Banquet,2008). La banda de Stuart A. Staples desde sus inicios buscó atrapar la tristeza y la melancolía en sus largos, poco a poco, bien por la edad, bien por una evolución musical, han ido introduciendo en sus trabajos cada vez más pinceladas de color. “The hungry saw” puede ser el disco más positivo de su carrera y lo presentarán en el Primavera Sound 08.


Tindersticks nacieron a principios de los 90 en Inglaterra, deudores de grupos como The Walker Brothers. Con un sonido pulcro, lleno de arreglos orquestales y marcado por la voz de su cantante, Stuart posee una tesitura de voz de barítono, han ido manufacturando discos melódicos e intimistas como “Curtains”, “Simple pleasure” o su último elepé hasta el momento “Waiting for the moon”. La continuación de este, pese a ser un disco “made in Tindersticks”, tiene una positividad y una claridad en su sonido no alcanzado anteriormente.

Con menos arreglos de cuerda que en anteriores obras, Stuart A. Staples sigue brillando por encima de la música, un crooner de la escuela de Richard Hawley, Neil Hannon o Morrissey. Es el disco más accesible y optimista de su carrera, conteniendo algunos de los momentos más brillantes que han producido hasta la fecha. Si con “Can we start again” del “Simple pleasure” consiguieron uno de los momentos más redondos de su carrera (si no la conoces, no dudes en ver su video, es una preciosidad de canción), aquí “The flicker of a little girl” y “The hungry saw” rallan a una altura similar

Este disco sigue a rajatabla los patrones de sus predecesores, instrumentales como “E type” o “The organist entertains” conviven con canciones intimistas como “Mother dear” o “Boobar”. Destacan “Yesterday tomorrows”, una obra que carencialmente va creciendo sin llegar a romper del todo creando una atmósfera hipnotizadora, y “The flicker of...” una bellísima canción con aires pop, quizá la mejor del álbum. Stuart borda “The other side of the world”, en la que no se puede cantar mejor. Por último, la citada “The hungry saw”, una de las pistas mas animadas de su carrera.

Si los conoces, aunque este disco no te sorprenderá, contiene algunos de los mejores momentos de la banda manteniendo su sonido, es puro Tindersticks. Si no los conoces, este es su disco más accesible, un buen momento para entrar en contacto con una banda que, pese a llevar desde 1991 dando guerra, la ha dado en voz bajita, grave, como la de su cantante, sin un solo grito. Para momentos en que te apetezca escuchar canciones profundas, taciturnas y melancólicas.

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Mira lo que han dicho los que llegaron antes que tú:

  1. Ottia, el vídeo de Can we start again es más malo que pegar a un padre...

    Escrito por El Abuelo Cascarrabias el dom, 16 mar 2008

  2. madre mia, que poquita sensibilidad tienes abuelo!

    Escrito por Urzainqui el dom, 16 mar 2008

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