Pues ya está visto. Y por mi parte he de decir que esperaba algo más. A lo largo de las semanas pasadas nos habían ido vendiendo la idea de que el programa iba a enseñar trucos para ahorrar y lo que me he encontrado, al menos en este primero capítulo, es a una familia que simplemente se dedicaba a derrochar el dinero.
La supernany de la pasta se llama Vincens y está ayudado por dos asesores financieros que tampoco es que digan nada del otro mundo, más allá de obviedades, que nada más conocer a los afortunados protagonistas, cualquiera con dos dedos de frente podría decirles. La dinámica es igual a la de otros programas similares, pruebas para ir demostrando a la familia cómo emplear mejor su dinero, cómo darse cuenta de en qué lo gastan, qué es supérfluo y que no.
Pecados capitales, como siempre, hay: cae mucho en el sentimentalismo y en las relaciones intrafamiliares, más allá de si se hacen bien o mal las cosas. En esta ocasión se ha insistido mucho -perdiendo tiempo- en la relación de dos de las hermanas, luego la hermana mayor y la madre, en vez de estar haciendo análisis concienciudos con ellos de en qué se estaban equivocando.
Perdiendo ese tiempo el programa no dedica todo el que creo que sería necesario en mostrar trucos de economía familiar, esos que quizás si empleaban nuestros mayores cuando las cosas venían mucho peor dadas, y que ahora se han perdido: ahorrar de aquí, ahorrar de allá, acostumbrarnos a ésto otro, que si una libretita para apuntar, preveer los gastos del supermercado.. No sé, más practicidad.
Lo que está claro, y así lo muestra el programa, y creo que es lo que más se puede agradecer, es que a ese lado de la pantalla, y a éste, hace que cada uno tome conciencia de cómo emplea el dinero, y que nos demos realmente cuenta de que derrochamos, aunque todos pensemos lo contrario.
A ver con qué gente nos deleitan el viernes próximo.

Yo me aclaro con el ábaco. Que vuelva el patrón oro y el trueque que con el euro está tó mu caro
Escrito por Urzainqui el sáb, 05 abr 2008
Yo reto a que vengan a mi casa. No solo se darán cuenta de que no puedo ahorrar sino que seguro que dejan algo de limosna. sniff :-(
Escrito por stoke el dom, 06 abr 2008