No estoy seguro, pero creo que Paranoid había intentando hablar con el departamento de prensa de Carlos Ruiz Zafón para conseguir una entrevista para esta nuestra querida revista. Como fuera que sí, espero que no lean esta crítica antes, porque nos van a mandar entonces a de tomá polculo. O más lejos.
La cosa es que El juego del ángel no me ha parecido más que un folletín amarillento, una historia simple a cuyo alrededor se arremolinan complicaciones facilonas, un placebo insípido de digestión rápida y sin más efectos secundarios que su rápido olvido. Tan rápido que mientras se lee uno tiene dudas sobre cómo se llamaba, y tiene que cerrarlo, mirar la portada, y confirmar si era La sombra del ángel, El juego del viento, El viento de los juegos o cualquier otra combinación entre las palabras que componían su anterior título, y éste segundo.
Porque ambos transcurren tan manera paralela, que casi se confunden. Y no sólo en el tiempo, y no sólo en la combinación de personajes y escenarios, si no en la forma de narrarlos, en la forma de estructurar la propia historia, de construír a los protagonistas y sus terribles devenires. Si en el primero teníamos acontecimientos trágicos que marcaban a Daniel Sempere, en éste es David Martín quien tendrá que arramblar con un destino irremediable que le tendrá varias veces al borde de la muerte y sin apetito ninguno -que tiene tela-, siempre con la literatura de principios de siglo como telón de fondo y, para más inri, con el acicate de que Daniel Sempere, aunque sea como mero actor secundario, coge un peso que no veas a partir de la página 300 y su nombre salé párrafo sí párrafo también. Lo que faltaba para liar más la madeja, vaya.
Por no hablar, por supuesto, de la aparición estelar del Cementerio de los libros olvidados, que si en La sombra del viento tenía su razón de ser aquí está metida como un reportaje sobre Esperanza Aguirre en telemadrí: por mis huevos.

Aún con todo el libro se lee cómodo -más encima si hace sol, tienes una tumbona del ikea y una terraza que merezca la pena- y yo me lo he ventilado en apenas una semana, aunque tenga más de quinientas páginas y carezca de dibujitos. Pero claro, por mucho millón y pico de ejemplares que se vayan a vender, uno se pone a comparar con La sombra del viento, y ejem, Zafón sale trasquilado por todos los lados.
Incluso se pueden hacer un par de comparaciones interesantes: podemos decir que Carlos Ruiz Zafón es el Dan Brown a la española, quien viendo que un modelo de novela triunfa lo perpetúa en sus posteriores novelas, o se puede decir que a Pérez Reverte le ha salido un duro competidor. Si el padre de Alatriste hizo de su capa un sayo con el siglo de oro de la literatura española, y todas sus novelas tienen esta época dorada de nuestra historia (cojones, parezco el nodo) como referente, se dice se comenta que los próximos dos libros de Zafón seguirán teniendo Barcelona y principios del siglo pasado como escenario. Palmaditas con las orejas que doy de sólo pensar en lo enrevesado que puede ser el argumento, oigan.
En fin. Que yo he devorado El juego del ángel como si de unas galletas danesas del Hacendado se tratara. Tan buenas, tienen su aquel, pero como el original, nada.

Ejem Ejem... vamos a dejar las comparaciones odiosas... vale que Pérez Reverte está más pesado que nunca con sus historias de ritmo lento y guerras perdidas pero entre este señor y el escritor de La piel del tambor y el Club Dumas todavía queda un trecho (muy grande).
Pérez Reverte ha escrito de épocas anteriores (la tabla de flandes), actuales (la piel del tambor), de otras culturas (cachito) y de realidades disfrazadas en época de guerra (territorio comanche) no toda su obra se remite a lo que comenzó siendo una ayuda para su hija Carlota y que ha explotado hasta límites insospechados... hasta aburrir vaya... pero si quiere, él puede.
Dicho lo cual, pasaré del juego del ángel... gracias por la recomendación.
¿ves? me tocas los idolos y me sale la vena borde....
Escrito por halo el dom, 04 may 2008
¿Ésa no era la vena que tenías cuando estás ebria?
Escrito por El Abuelo Cascarrabias el dom, 04 may 2008
no, tengo muchas venas, esa es otra... la patiño solo tiene una yo más....
Escrito por halo el lun, 05 may 2008
A la Patiño el día que la explote vas a ver tú qué risa tíafelisa...
Escrito por El Abuelo Cascarrabias el lun, 05 may 2008