Pese a que tengo que hacer la declaración de la renta, que esperemos me salga positiva, voy a dedicar estos minutos de asueto y de sobremesa a nadar contracorriente. Mientras todo el mundo dice que Iron man es un truño como la copa de un pino, yo diré que para pasar el rato es una película cuando menos, interesante.
Y es que, queramos o no, para disfrutar una peli de superhéroes es fundamental no tener ni idea de quién carajos es el superhéroe en cuestión. Yo estoy con vosotros y con todo el mundo en que Spiderman es un coñazo, hablando en plata, de dimensiones impresionantes, y que X-Men, al menos la uno, fue una cosa más aburrida que las semifinales de Eurovisión. ¿Y por qué, queridos saltamontes? Pues porque todo dios conocemos a Peter Parker y su alter ego, así como a Lobezno y a los suyos.
Iron Man no cambia nada respecto a Los cuatro fantásticos, Spiderman, X-Men, Hulk o cualquier otro guión del palo. Son todas iguales. Ideales para no aficionados al cómic que disfrutan con películas de acción, aunque incluso en ese sentido Iron Man es distinta. La acción como tal, con sus explosiones, peleas, disparos, desastres naturales y similares, se encuentra con cuentagotas, centrándose más en el personaje de Toni Stark, interpretado por un Robert Downey Jr. que, cuando menos, llama la atención, a medio camino entre el tipo sobrao y el loco de la colina. Vamos, un papel que le viene que ni pintado.
Supongo que por eso me ha gustado Iron Man, porque yo no tenía ni pajorera de quién era el bueno de Tony Stark hasta que el otro día tuve a bien acercarme a mi cine más cercano y emplearme un rato en conocerle. Y oigan, pues que sí, que esa estructura manida, repetitiva y sempiterna de las películas esta vez me satisfizo, empezando por los tres cuartos de hora de rigor en que se presenta al personaje, con sus orígenes incluídos, y acabando por los otros tres cuartos de hora de videojuego, de cómic, con batalla contra el malo final incluída.
Y eso. Que si sois fans de Iron Man no digo nada, porque probablemente hayáis ido y os haya decepcionado. Y si sois como yo y el viernes no tenéis nada que hacer, podría ser una buena opción.
Y Tecnicas Reunidas, como recomendamos el lunes, sube un dos y pico.
De nada.