Pues como ya han pasado unos cuantos días desde que nos compramos el trasto en cuestión, y ya tenemos -gracias a dios- una categoría en esta nuestra querida revista que nos permita hablar de todo lo que nos venga en gana, desde las morcillas que hacen en Burgos a las exposiciones de cartón piedra de Madrid, me voy a cebar un rato -desde el cariño y respeto, por supuesto- con el último parato de Nintendo, que nunca viene mal de criticar.