Si alguno de vosotros ha escuchado recientemente el nombre de Corman McCarthy se deberá, seguramente, a que la película No es país para viejos está basada en uno de sus libros. Sin embargo, Corman McCarthy tiene méritos propios para ser conocido y valorado más allá de la película de los hermanos Coen. McCarthy es uno de los escritores de culto en la Norteamérica actual y comparte con alguno de sus compatriotas, como J. D. Salinger, un carácter huraño y esquivo que le ha mantenido, a pesar del reconocimiento y de los premios, alejado de la escena pública.