La escalera de Jacob es una sala pequeñita, situada bajo el bar del mismo nombre y que comparte su ubicación con una sala de conciertos en el barrio de Lavapiés. La programación de las salas pequeñas suele ser cuando menos diferente, no diría más arriesgada que las de los teatros convencionales pero sí que uno suele esperar siempre algo más de una obra que se lleva a cabo allí, no sabes si esperas algo más surrealista, más provocador, más arriesgado o, simplemente, ver algo diferente.